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el periodico de saltillo
Septiembre 2017
Edición No. 343


El Tratado de Libre Comercio

Augusto Hugo Peña Delgadillo.

Ante tantas ofensas, humillaciones y vejaciones de parte de Trump hacia México y los mexicanos el único camino razonable que debemos tomar es salirnos de este Tratado y de otros con EEUU, antes que ellos nos echen a patadas, tal y como Donald Trump lo está haciendo. México sin este Tratado recobraría su soberanía y dejaría de ser tan dependiente de la economía de EEUU.

 

Idelfonso Guajardo nuestro supuesto principal negociador dice contar con un “Plan B”, cuando ni siquiera ha mostrado cual es el “Plan A”. El gobierno de Peña Nieto, en este y todos los asuntos por resolver, ha mostrado insolvencia e ineptitud, por lo que hay que esperar un rotundo fracaso en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el que podrá tener dos desenlaces; el primero es que EEUU saque más ventajas a México, y que nuestro gobierno se asuma como un mero monigote ante Trump. El segundo y que sería el más benéfico para México como nación independiente y soberana, es que EEUU se salga del TLCAN. México es el que debería salirse de este Tratado, porque desde el mismo instante que Carlos Salinas lo firmó a espaldas del pueblo y contrario a nuestros intereses y soberanía, los índices socioeconómicos y políticos dentro de nuestro país han venido a la baja de forma alarmante.

Carlos Salinas quiso emular a los Tigres de Oriente –Vietnam, Corea del Sur, Singapur, China y otros más- que fincaban su competitividad en los bajos salarios de sus obreros, empleados y campesinos. Lo hizo frenando las alzas del salario mínimo con el fin de hacer más competitivos a los empresarios nacionales y a las empresas extranjeras radicadas en México. Esto fue un tremendo desastre que lo único que logró fue que las pequeñas y medianas empresas se fueran al caño y con ello el desempleo se multiplicó, obligando a 36 millones de connacionales a trabajar por su cuenta afuera del control fiscal. No solo esos 36 millones se vieron en la necesidad de buscar su sustento y el de sus familias, ajenos a la formalidad fiscal, sino otros once millones de mexicanos se fueron a Estados Unidos a falta de oportunidades en nuestro país. Eso se perdió.

Si nos retraemos a los tiempos anteriores al TLCAN, podríamos ver que en México los obreros aún ganando un salario mínimo, podían adquirir con esos ingresos raquíticos el costo de la Canasta Básica Recomendable. Hoy los trabajadores requieren ingresos superiores a los tres salarios mínimos para poder adquirir la Canasta Básica, y ese no fue el único daño que nos causó el TLCAN, se cerraron más de un millón 400 mil empresas pequeñas y medianas, y por ello se provocó que los trabajadores buscaran otros medios de subsistencia. También nuestro país se transformó en una suerte de maquilador y armador de productos extranjeros como los automóviles y otros muchos productos que se fabrican en México pero que las ganancias que estos generan, se fugan hacia otros países, acentuando la precariedad y frenando nuestro crecimiento económico.

El progreso en México es palpable solo que este se encuentra dentro de las grandes empresas multinacionales, y el desarrollo de la población se fue restringiendo hasta llegar al punto de que tres de cada diez mexicanos, apenas obtengan ingresos suficientes para salir de la pobreza extrema, los otros siete –en el caso de que no se vayan de braceros a EEUU- se quedan deambulando entre la miseria y el hambre. Por esto y otros muchos factores negativos que nos trajo el TLCAN, México debería optar por salirse de dicho Tratado, porque al hacerlo iríamos poco a poco dejando de ser dependientes de EEUU y recuperaríamos el crecimiento en base a un progreso interno –en principio- y a un desarrollo socioeconómico y político más promisorio para nuestros conciudadanos. Alejarse del TLCAN debería ser nuestro “Plan A” y B”, y así dejar de vivir de las migajas que nos quedan siendo maquiladores. Además hay otros mercados que hay que conquistar aparte de EEUU. Son Europa, China, Rusia, el Medio Oriente, África y América Latina.

Independientemente de los argumentos que presento y plasmo en este escrito, existen otros tanto o más significativos factores que debemos recuperar y que se perdieron por haber firmado el mencionado Tratado. Uno de ellos es el de la dignidad, porque está a la vista que Donald Trump se ha tomado la libertad de humillarnos, ofendernos y vejarnos porque argumenta que gracias a este Tratado, desastroso para ellos, nosotros hemos salido beneficiados, cosa absolutamente errónea y falsa. El TLCAN nos trajo miseria y humillación y con ello no solo dejamos en el abandono nuestro mercado y progreso internos, también hemos perdido dignidad por una parte, y por otra, nuestra soberanía. EEUU no solo ideó el TLCAN sino que nos lo impuso gracias a que Carlos Salinas era un presidente espurio, y por ello se plegó a los dictados de Washington y a sus designios, de ahí que mejor sería retirarnos de este Tratado antes de que nos echen a patadas, tal y como lo está haciendo el energúmeno neoyorquino. O, ¿usted qué opina, apreciable lector?

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