Validar, dinamizar y soportar:
Estado y Sociedad
Luis Fernando Hernández González.
“Gobierno, gobernabilidad, gobernanza, ciencia y cultura política diría
Don Oscar Flores Tapia, como aportación a este quehacer que lleno sus sueños de vida”. |
Cuando los filósofos y sociólogos se plantean hipótesis para identificar sus pronunciamientos sobre temas de gobierno, gobernanza y gobernabilidad, realizan sus definiciones en forma multidimensional, a la vez que relacionadas entre unos aspectos que comprende su íntima relación con los otros conceptos gubernamentales. Así la gobernabilidad debe ser entendida como un estado de equilibrio dinámico entre el nivel de las demandas sociales y la capacidad del sistema político estado-gobierno para responderlas de manera legítima y eficaz.
Con ello, se permite superar una lectura de separación y confrontación entre lo que es gobernabilidad e ingobernabilidad, permitiendo con ello el analizar los diferentes grados y niveles de gobernabilidad contextualizados en una legítima interlocución en lo que se comprometa las definiciones de entendimiento y acuerdos entre la autoridad, la sociedad y sus dirigentes en torno a tres ámbitos principales que es necesario apuntar el nivel que guarde la cultura política, las reglas e instituciones del juego político, es decir lo concerniente a los acuerdos en torno al papel del Estado y sus políticas públicas estratégicas.
Es así como como el argentino Antonio Camou, se identifica con esta definición acerca de las similitudes y diferencias entre gobernabilidad y gobernanza/gobernación, formulando una hipótesis muy sugerente para explicar por qué dentro del pensamiento político-democrático en los países latinoamericanos se prestó más atención a los temas de gobernabilidad que a los de gobernanza. Prevaleciendo una lectura concurrente e histórica entre los factores que constituyen las cuestiones de estado, sociedad y conducción de autoridad, en lo referente al actuar dentro del ejercicio en su conjunto del gobierno-estado.
Para el politólogo Luis F. Aguilar Villanueva, considera que la ciencia política latinoamericana ha estudiado prácticamente casi todo, menos la manera como el gobierno construye y desarrolla sus decisiones, o, como señaló Norbert Lechner refiriéndose al pensamiento de la izquierda latinoamericana, se privilegiaba la elaboración de una estrategia de poder y no se planteaba una estrategia de orden alternativo, que fueran soportadas en proyectos serios y responsables que presenten alguna disyuntiva seria para la sociedad.
Sin embargo, en los últimos años la atención se ha dirigido al examen sobre la manera específica en que los gobiernos establecen sus agendas, diseñan sus políticas, toman sus decisiones y evalúan sus impactos tanto en el ámbito de su concreción política como en sus resultados de impacto que tienen gobierno frente a la sociedad, es decir, hacia temas de gobernanza entendida por Camou, como la acción y el efecto de gobernar y gobernarse, Mientras que la gobernabilidad indagaba acerca de cómo se gobierna, prestando atención a la estabilidad política.
Los problemas no se derivaban sino de aspectos deficitarios o debilidades de las instituciones de la democracia, que es indispensable fortalecer dada su vulnerabilidad o escasez consecuente de respuesta que de ello espera la sociedad, aparte de los consabidos desplantes autoritarios que atentan contra el fortalecimiento de una cultura cívica o la debilidad de las bases económicas y sociales de la democracia que impiden la plena vigencia de derechos ciudadanos.
Gradualmente así, el interés se ve desplazado, consecuentemente, hacia las acciones y los efectos de gobernar, produciéndose una correlativa ampliación del objeto de este comentario, al que se refiere la noción de gobernabilidad en cierta manera, esta exposición termina incluyendo los temas de gobernanza en el concepto de gobernabilidad: es decir, incluye la acción y el efecto de gobernar en el cómo se gobierna.
Razón por la cual de ninguna manera nos debe de sorprender como las estructuras de gobierno, estado y sociedad, se conjugan de una manera exógena- endógena para retroalimentarse y dinamizarse con el fin de fortalecer su actuación como fuerza de participación dentro de una sociedad democrática y participativa que busca hacer prevalecer su modelo de superación, conducción, búsqueda de bienestar y calidad de vida de su población. |
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