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el periodico de saltillo
Octubre 2015
Edición No. 320



Egipto y la politica exterior de México

Juan Martínez Veloz.

Nuestro país se ha visto inmerso en los últimos días en un debate provocado por dos hechos lamentables que afectan directamente los intereses de México y de los ciudadanos mexicanos.

Primero las fuertes declaraciones anti mexicanas del precandidato presidencial Donald Trump en Estados Unidos y, segundo, la muerte de un grupo de mexicanos que “turisteaban” en el país oriental de Egipto y que fueron atacados en circunstancias aún poco aclaradas.

Se trata de dos hechos diferentes y complejos porque involucran necesariamente el respeto de los derechos humanos y a nuestros principios de política exterior establecidos en la propia Constitución (art. 89 constitucional).

El caso de Donald Trump es complejo porque los ciudadanos americanos están en un proceso electoral interno (elecciones primarias en los partidos americanos) y en principio el Gobierno Mexicano debe respetar ese debate, sin embargo, hay un puente muy fino entre respetar ese debate interno y alzar la voz en defensa para “hechos propios” cuando se ataque o mencione indebidamente los interés de México.

En relación a la muerte de los ciudadanos mexicanos en Egipto (a reserva de lo que digan las investigaciones del caso) da la impresión que los mexicanos no sabemos lo que pasa en Medio Oriente y que para “turistear” no importa que se realice en países con gobiernos de dudosa legitimidad.

Está en Medio Oriente también la guerra civil en Siria, el surgimiento del Estado Islámico y el conflicto Judío-Palestino que afectan también a todas las naciones vecinas (incluyendo Egipto). Bueno en el propio Egipto han sucedido hechos lamentables (golpe de Estado contra el ex presidente Mursi a principios de 2014; hoy condenado a pena de muerte).

En ambos casos (Trump y Egipto) los ciudadanos mexicanos sentimos que son problemas complejos en los cuales la Cancillería (Secretaria de Relaciones Exteriores) a veces se queda corta en la respuesta.

Consideramos que podría apoyarse en otros órganos del Estado Mexicano (el Senado) y en instituciones (Universidades, Colegios Académicos) así como organizaciones de la sociedad civil para impulsar un posicionamiento que vaya más allá de la sola declaratoria formal de los gobiernos.

Creemos que sin romper con el modelo constitucional de División de Poderes (art. 49 constitucional) es el momento que el Senado apoye firmemente al Poder Ejecutivo en el análisis y elaboración de la política exterior de México.

Actualmente el Senado de la República posee facultades limitadas en materia de política exterior, el artículo 76, fracción I constitucional dice:

“Analizar la política exterior desarrollada por el Ejecutivo Federal con base en los informes anuales que el Presidente de la República y el Secretario del despacho correspondiente rindan al Congreso de la Unión; además, aprobar los tratados internacionales y convenciones diplomáticas que suscriba el Ejecutivo de la Unión…”.

En tanto que en el artículo 89 fracción X le da la atribución al Presidente de la República para:

“Dirigir la política exterior y celebrar tratados internacionales, así como terminar, denunciar, suspender, modificar, enmendar, retirar reservas y formular declaraciones interpretativas sobre los mismos, sometiéndolos a la aprobación del Senado”.

En la conducción de tal política, el titular del Poder Ejecutivo observará los siguientes principios normativos: la autodeterminación de los pueblos; la no intervención; la solución pacífica de controversias; la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales; la igualdad jurídica de los Estados; la cooperación internacional para el desarrollo; el respeto, la protección y promoción de los derechos humanos y la lucha por la paz y la seguridad internacionales;…”.

Como podemos observar entre analizar (palabra vigente en el artículo 76) y “colaborar en la elaboración de” (palabras propuestas como adición al numeral citado) hay una gran diferencia, que va más allá de la semántica.

La facultad de analizar (actualmente vigente) solamente la política exterior, al Senado, le ha significado hasta el momento, una limitante muy importante, para poder coparticipar de manera activa en el diseño de la política exterior de nuestro país y sobre todo para fortalecer el vínculo institucional entre Poderes (Ejecutivo-Legislativo) en esta materia.

¿Qué dice el Senado y los Senadores sobre esto?

Seguiremos comentando.
juanmartinez_veloz@yahoo.com

 

 
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