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Abril 2013
Edición No. 290
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isidro lopez villarrealEl retorno de los López


Hasta el momento, los conocedores afirman que el candidato del PAN para la Alcaldía de Saltillo será Isidro López Villarreal, pariente de dos ex alcaldes saltillenses: sobrino de Rosendo Villarreal Dávila (1991-1993) y hermano de Manuel López Villarrreal (1997-1999). Según dicen “Nadie le puede tumbar la candidatura panista”.

Lo cierto es que en menos de una década, la última del siglo pasado, la caciquil familia López-del Bosque (propietarios del Grupo Industrial Saltillo GIS) impusieron a dos de sus miembros en la Presidencia Municipal de Saltillo por la vía de la concertacesión, de la negociación en las recámaras del poder gubernamental.

Rosendo arribó a la Alcaldía gracias a Eliseo Mendoza Berrueto, y la llegada de Manuel se le debe a Rogelio Montemayor Seguy, pero ambos ex alcaldes deberán agradecerle principalmente a su connotado pariente: Javier López del Bosque, que supo aprovechar las circunstancias políticas y la debilidad e incapacidad de los gobernantes priistas para colocar a sus parientes como la principal autoridad municipal de su feudo: Saltillo.

Aunque a decir verdad, los López del Bosque no necesitaban hacer Alcaldes a sus parientes, pues todos los Presidentes Municipales iban hasta las oficinas del corporativo del GIS a escuchar las demandas de los caciques, que siempre eran en beneficio de sus intereses económicos que incluían no sólo sus industrias y su entorno, sino la infinidad de terrenos urbanos de su propiedad. Los López del Bosque, igual que todos los riquillos saltillenses, son terratenientes urbanos, que se apoderaron de grandes extensiones para lucrar con ellas, encareciendo la tierra citadina.

Hoy, la memoria de teflón que tiene la clase política y los sectores electoreros: la clase media, la clase alta y los necesitados, aquellos que el panista Luis Fernando Salazar acusó de “muertos de hambre”, a los que el priista Mario Eulalio Gutiérrez se refería como “maturrangas” y a los que los lopezobradoristas tildan de “comelonches”, se olvidan que durante décadas los López del Bosque detuvieron el desarrollo de Saltillo, gastaban la escasa agua potable en sus industrias y escamoteaban su pago.

Tampoco pagaban, y seguramente no pagan, los impuestos prediales de sus múltiples propiedades urbanas. En el pasado reciente los López del Bosque impidieron por muchos años que en Saltillo y la región sureste de Coahuila se instalaran nuevas empresas, y las que lograban hacerlo las obligaban a pagar los salarios de hambre que pagaba el GIS a sus miles de trabajadores. Los López siguen siendo unos hambreadores.

Rosendo y Manuel fueron pésimos Alcaldes, incapaces, corruptos, enemigos de los sectores marginados y beneficiarios de su familia y la de sus iguales. A esa familia feliz, ahora de potentados juniors, le han vendido la idea que deben de aprovechar el desmadre de endeudamiento, corrupción y violencia que dejó Humberto Moreira, para apoderarse del gobierno de Coahuila, a partir de ganar la Alcaldía de Saltillo, precisamente como lo hizo Humberto Moreira, con la anuencia de Enrique Martínez y Martínez.

Los herederos de los López del Bosque, quieren la Alcaldía de Saltillo para beneficiar sus negocios y sus bolsillos, tal y como lo hizo el corrupto de Rosendo Villarreal Dávila, ahora convertido en un próspero empresario (nada respetado) y en el principal asesor de Isidro López Villarreal...

 
 
 
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