SEPTIEMBRE  2009
 
 

Chiquihuitios, visita a una ventana del tiempo.
Sitio con Pinturas rupestres
Por José Flores Ventura

 
 

Entre un valle alargado formado por la Sierra de La Goma y por la del Quemado, en el vértice de los municipios de Mina y Bustamante en Nuevo León,  se alzan unos lomeríos de acaso 50 metros de altura donde se localizan vívidos registros rupestres que de antaño nos quedan como legado de aquellos nuestros mas antiguos antepasados.

El trayecto hacia el sitio es por demás difícil ya que las brechas de terrecería están muy deterioradas y son 40 kilómetros de recorrido antes de llegar a estas lomas. El lugar que por nombre lleva es el de Chiquihuitios que en náhuatl quiere decir canasta pequeña, tal vez en alusión a la forma de las lomas o las representaciones rupestres más vistosas que parecen en efecto una canasta, red, naza o escudo. Haciendo historia, recordemos que la población más cercana al lugar es Bustamante, lugar que como Saltillo en sus orígenes fue poblada y civilizada por tlaxcaltecas, de ahí que muchas etimologías, principalmente el nombre de lugares, tengan el vocablo en su lengua.

 
 

Figura 1. Entorno físico-natural de Chiquihuitios, destacan las ruinas y el paisaje.

 

El entorno a este bello sitio lo conforma el valle desértico escasamente poblado por personas pero rico en fauna y flora que a estas fechas esta plena y se hace observar al paso de nuestro recorrido. Destacan por su abundancia las mariposas y libélulas que recorren las innumerables plantas con flores, reptiles que de ellas comen sus brotes, las aves que se posan en lo alto de los quiotes o escondidas entre las ramas de arbustos, en fin, la lejanía parcial del este gran lugar permite una conversión de especies que se sienten seguras para desarrollarse.

Entrando en el tema que nos llevo a Chiquihuitios, las pinturas rupestres se dividen en dos sitios localizadas en dos lomas diferentes distantes 3 kilómetros entre sí pero pertenecientes al mismo sistema. Estas se pintaron sobre las caras de grandes rocas, en los abrigos naturales que forma una cresta rocosa de hasta 10 metros de altura y que recorren a lo largo el lomerío por arriba.

 
 

Figura 2. Muestra de la variada flora que existe en el lugar.

 

Las representaciones son en su mayoría de carácter abstracto, es decir que no tienen un significado claro para nosotros, de motivos geométricos destacando las composiciones en forma de canasta, nazas o escudos que por su grado de complejidad y de multicolorido las hacen distintivas aunque no únicas ya que en lugares relativamente cercanos son hasta mas llamativas como los encontrados en Mesa de Catujanos en Candela, Las Letras en Mina o hasta en La Cuenca del Pelillal en Ramos Arizpe donde siguen el mismo proceso de estilo, mismo que es característico y que define al estilo Chiquihuitios del resto de las representaciones rupestres del norte de México (Solveing A Turping et al., 1998).

Otros motivos sorprenden por su magnitud y la fuerza del colorido que a pesar de los años que por siglos han ido, las han conservado casi intactas a nos ser por lo efectos erosivos que han hecho de las rocas despedazarse y con ellos las representaciones desprenderse. Los motivos rellenos destacan ya que son generalmente de grandes dimensiones, delineados y rellenos con pintura. También los hay finos, de gran complejidad geométrica los cuales acompañan generalmente a los otros dos tipos descritos. Todo en conjunto forma grandes tableros complejos con rasgos de pinturas que en orden de abundancia van del rojo, naranja, amarillo, negro y blanco.

 
 

Figura 3. Parte de la fauna que existe.

 

Por último, existen también pocos motivos naturistas como las representaciones de soles, estrellas, víboras, astas de venado y de borregos cimarrones, extremidades de animales representaciones fitomorfas, tal vez aludiendo a las hojas y vaina del mezquite. Los motivos antropomorfos están representados por una dudosa figura humana, una mano con cuatro dedos y la representación de puntas de flecha y navajas enmangadas, formas muy ocurrentes en los gravados de Mina y Ramos Arizpe.

Chiquihuitios es uno de los sitios con representaciones rupestres único en el sentido de cantidad, variabilidad de formas y colores y estilo que existe en el noreste de México, el escenario donde se desarrollo, refleja una cultura con rasgos afines a las culturas de Mina (Boca de Potrerillos) y de la Cuenca del Pelillal lo cual hace pensar en un gran grupo humano que se desarrollo por siglos en esta región que hoy comprende Nuevo León y Coahuila dejándonos innumerables muestras arqueológicas, principalmente los campamentos, la lítica y las representaciones rupestres en petroglifos y pinturas que suman mas de un centenar de sitios, solamente en los municipios de Ramos Arizpe y de Mina.

Como mudo testigo, una ventana a través del tiempo, este legado de nuestros más antiguos antepasados observa desde la cresta rocosa el recorrer de nuestros pasos en un intento por entender mas de aquellos que no precedieron, que hicieron del desierto su forma de vida y de su legado la admiración de los que hoy los contemplamos.

 
 

Figura 4. Pinturas rupestres del primer sitio, observe la complejidad de formas.

 
 

Figura 5. Pinturas rupestres del segundo sitio.

 
 
 
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