Estilo Chiquihuitillos
Rufino Rodríguez Garza.
Por su riqueza arqueológica, en varias ocasiones nos hemos referido a Mina, N.L. Cuenta con sitios de interés para los profesionales, para los aficionados y para los curiosos. Mina colinda con Ramos Arizpe, con Castaños y con Monclova. En Mina se destacan sitios como Presa de la Mula, la que el conocido y recientemente homenajeado William Breen Murray ha estudiado petroglifos de esa comunidad y a hecho famoso un calendario lunar donde los nativos, a base de observación de la luna, llegaron a marcar el tiempo con mucha precisión.
Otro sitio importante es el de Boca de Potrerillos, del cual hablamos en la pasada edición. Mina, en su cabecera municipal, cuenta con un importante museo donde se exhiben fósiles, artefactos de los indios y dos salas dedicadas al famoso personaje de la mitad del siglo pasado, el taumaturgo José Fidencio Cíntora Constantino, mejor conocido como “El Niño Fidencio”. El museo cuenta con auditorio, talleres y esas tres áreas importantes que son la Paleontología, la Arqueología y la Antropología.
Mina puede presumir de Icamole, Ojo Frío (geográficamente en Ramos Arizpe) y por supuesto Chiquihuitillos, en cuyas lomas de no más de 675 metros de altura sobre el nivel del mar se localizan los abrigos rocosos en donde se pintaron los motivos rupestres. La loma tiene una orientación Norte-Sur, y desde esta altura se domina un amplio valle en donde se observan fogones o chimeneas y desperdicio de antiguas tallas donde se fabricaron algunas herramientas para la lucha por la supervivencia.
En las pinturas predomina el rojo aunque también se aprecia negro, blanco, amarillo y diferentes tonos del rojo. Los motivos en su mayoría son abstractos o geométricos (grafismo puro dirían los brasileños), aunque en mínima escala algunas figuras naturistas. Entre éstas se ven navajas enmangadas (en Paredón, Pelillal, Amargos, Los Cárdenas, San Manuel, Huizachal, Eslabones, Presa de la Mula, etc. encontramos estas mismas navajas pero en petroglifos). Otro motivo naturista son las flechas y/o proyectiles facilmente identificables de donde se pudiera buscar una datación aproximada, cuando menos tres astas de venado cola blanca y una dudosa cornamenta de borrego cimarrón. También en los dos sitios estudiados algunas figuras humanas. En las grandes rocas del pié de monte hay grabados geométricos y un atlatl o propulsor.
De este lugar se ha escrito mucho. Tanto norteamericanos como algunos nacionales. Destacan los ensayos de William Breen Murray, la doctora Solveig Turpin, el doctor Herb Eling y los mexicanos Lorenzo Encinas y Moisés Valadés. Los primeros que han llevado sesudos estudios a los congresos nacionales y del extranjero. Del MS Lorenzo Encinas Garza que con mucha frecuencia dá a conocer hallazgos de sitios arqueológicos del vasto desierto chihuahuense, haciendo labor de divulgación científica en medios impresos y televisivos.
En los terrenos del rancho La Esmeralda, de don Juan Villarreal y sus hijos Rigoberto y Claudia, es donde se encuentra el sitio. Ellos son los custodios y se ayudan cobrando $ 20:00 pesos por persona a los escasisímos aventureros o curiosos por los vestigios dejados por nuestros antepasados. Para evitar desmanes y/o vandalismo Rigoberto suele acompañar a los visitantes. A este respecto el deterioro provocado por el hombre es mínimo, no así el natural que a lo largo de los años a hecho su trabajo y el sol, el agua o la temporada de heladas ha fastidiado a las pinturas de Chiquihuitillos. El escurrimiento de la lluvia ha provocado el ensarramiento de algunas pinturas, el líquen es escaso, aunque el aire y la luz han decolorado poco a poco las extrañas pinturas. A este respecto, lo retirado de las vías pavimentadas, las cercas de los ranchos ganaderos, cinegéticos y ejidales, y lo malo del camino son factores que permiten el resguardo de las pinturas.
Estilo
Los dibujos, en su mayoría geométricos han creado lo que los profesionales de la prehistoria llaman una tradición o estilo. Las líneas paralelas, los rombos adornados, los triángulos, círculos y círculos concéntricos, las líneas quebradas simples o paralelas, los puntos o cómputos, es una tradición que pudo ser difundida desde aquí a lugares tan alejados como el sureste de Coahuila y el resto de N.L.
El municipio de Ramos Arizpe cuenta con sitios donde los motivos son muy parecidos, vale decir El Frentón y Chupaderos. Mención especial merece el municipio de Candela, donde existe un sitio (Mesa de Catujanos) en el que los dibujos polícromos son tantos y tan importantes que creemos que son estilo Chiquihuitillos. Para el compañero José Flores Ventura hay diferentes épocas de pinturas: las de “manchas” grandes se pintaron en las primeras épocas y las más exquisitas y de líneas delgadas corresponden a tiempos más tardíos. Algunos tableros ocupan varios metros cuadrados, en algunos momentos aparece una solitaria figura, hay un caso en que podemos apreciar una escena donde dos figuras humanas están en posición de baile (mitote).
Las opiniones del Ing. Homero Goméz Valdés fueron astronómicas, a él agradecemos el vehículo para el transporte. A Lorenzo Encinas por compartir sus conocimientos del sitio y por la invitación. A las personas del Rancho que en todo momento colaboraron con nuestro equipo. La arqueología del norte es muy importante, en otras colaboraciónes ampliaremos el tema.
rufino.rupestre@gmail.com